Páginas

lunes, 20 de octubre de 2014

PABLO ALBO: UN "SENCILLO" CHICO DE PUEBLO

Fotografía de Esther de Juglaría 
Fotografía de Esther de Juglaría 


UN PRESTIDIGITADOR DE PALABRAS

En la noche de clausura del VII Festival Intercultural de Narración Oral de Sevilla (FINOS) nos encontramos cara a cara con un especímen oriundo de Alicante, concretamente de un pueblo... cuyo nombre nunca nos llegó a desvelar. El susodicho y entrañable personaje, que se hace llamar Pablo Albo, despliega todo un menú de recursos escénicos con sus "Cuentos poco edificantes". Aunque bien podrían llamarse "Cuentos un poco extravagantes". Al final de mi exposición, espero se enteren de qué va la historia... Si no me voy cual cabra por los Cerros de Úbeda. Cosa harto normal después de haber asistido a su espectáculo porque algo de este ser extraño parece que se te pega. Como el ectoplasma de un fantasma. Quien haya sido mal pensado que se olvide, porque no estoy llamando a Pablo fantasma. En todo caso, extraterrestre. Porque es rarito. Pero rarito de los simpáticos. Por cierto, ¿cómo hará para no perder el hilo de sus narraciones? ¿Tendrá superpoderes? En fin, volvamos al redil... 
Pues bien, allá que estoy cómodamente sentada, siendo testigo de una gran capacidad de improvisación e interacción con el público, una elocuente y ágil verborrea y un humor a veces negro, otras absurdo... y todas cautivador. Además disfruto de momentos que coquetean con el lenguaje del clown, así como del uso meditado de la iluminación y la escenografía más sencilla que existe: una silla.
"Cuentos poco edificantes" son un maremágnum de historias interrumpidas continuamente por el mismísimo cuentero, en una suerte de autosabotaje ilusionista. De tal modo discurren las narraciones, que no sólo no pierden un ápice de interés, sino que lo acrecienta aún más. Llegados a este punto me imagino el redoble de un tambor, al que le sigue una voz potente que grita la frase mítica: -¡¡Más difícil todavía!!-. 

Pablo Albo es el autor de estos cuentos de poética circense que me dejaron con ganas de más. Y el público gritó como una sola voz: -¡Otro, otro, otro!-


"Sembremos cuentos entre todos, sembremos cultura."

No hay comentarios: